El hombre propone y la mujer dispone
- Yo soy conexion
- 24 ene
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El hombre propone y la mujer dispone: la verdad que nunca te explicaron
Durante años nos dijeron que este refrán era machista. Que minimizaba a la mujer.Que la dejaba “a la espera”.
Pero la verdad es otra.Mucho más profunda.Mucho más incómoda.Y mucho más poderosa.
El hombre propone y la mujer dispone no habla de género. Habla de cómo se crea la vida.
Y si no entiendes esto, puedes desear, orar, manifestar y trabajar…y aun así seguir sintiendo que la vida no se concreta.
La vida siempre propone
pero no siempre entra
La vida propone oportunidades.Propone vínculos.Propone caminos.Propone expansión.
Pero proponer no es crear.
Crear ocurre solo cuando hay un espacio interno capaz de sostener lo que llega.
Y ahí entra el principio femenino.
No como debilidad.No como sumisión.Sino como vientre consciente.
Dios no necesitaba a María
pero eligió no encarnarse sin ella
Esta frase no es poesía. Es una verdad teológica profunda.
Dios podía hacerlo todo solo.Pero eligió no hacerlo sin el consentimiento humano.
Esperó un “sí”.
No porque necesitara permiso.Sino porque la vida no se impone: se encarna donde hay coherencia.
María no fue elegida por sacrificarse.No fue elegida por sufrir.No fue elegida por callar.
Fue elegida porque no estaba dividida por dentro.
Y eso cambia completamente la historia de lo femenino.
La mujer no crea la luz
pero decide si la luz entra
Ese es el punto que casi nadie entiende.
El femenino no genera la propuesta.Pero define si esa propuesta puede tomar forma.
Eso es disponer.
Disponer no es aguantar.Disponer no es adaptarse.Disponer no es conformarse.
Disponer es abrir o cerrar el acceso a la vida.
Por eso el refrán es tan poderoso.
Porque sin disposición interna, nada se manifiesta.
El problema de la mujer actual no es la falta de fuerza
es la saturación interna
A la mujer se le enseñó a:
– sostener a todos– sanar a todos– comprender a todos– sacrificarse por todos
Pero no se le enseñó a limpiar su vientre emocional.
Y un vientre lleno de miedo no puede gestar vida.
Puedes desear amor,pero si tu subconsciente cree que amar es perderte,la puerta se cierra.
Puedes desear abundancia,pero si dentro hay culpa por tener más,la vida no entra.
Puedes querer brillar,pero si tu historia interna dice “me van a rechazar”,el alma se protege bloqueando.
No porque seas débil. Porque estás dividida.
El subconsciente es el verdadero vientre
No es la mente consciente la que dispone.Es el subconsciente.
Ahí viven:
– lealtades familiares– memorias de carencia– miedo a sobresalir– culpa por elegirte– programas de abandono
Ese es el espacio donde la vida pregunta:
“¿Aquí puedo nacer… o no es seguro?”
Y cuando la respuesta interna es “no”,la propuesta se repite…pero nunca se concreta.
Por eso tantas mujeres sienten esto
“Todo llega… pero no se queda.”
“Siempre estoy empezando de nuevo.”
“Siento que la vida pasa frente a mí.”
“Hago mucho, pero no avanzo.”
No es mala suerte. No es castigo. No es falta de fe.
Es falta de disposición interna.
Y disponer no se aprende con fuerza de voluntad.Se aprende sanando.
El femenino verdadero no persigue
permite
No desde pasividad.Desde coherencia.
La mujer alineada no corre detrás de la vida.La vida la encuentra disponible.
No porque se conforme.Sino porque ya no se traiciona.
Cuando una mujer deja de dividirse entre lo que quiere y lo que teme,la vida entra sola.
La vida no se manifiesta donde se insiste. Se manifiesta donde hay espacio.
Y ese espacio no se crea haciendo más. Se crea limpiando lo que estorba.
El hombre propone.La vida propone.El destino propone.
Pero la mujer dispone.
Y mientras no sane su vientre emocional,seguirá viviendo propuestas que nunca llegan a ser realidad.
No te falta poder.
Te falta espacio interno para sostener lo que deseas.



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