Te abandonaste y ahora tienes que elegir
- Yo soy conexion
- 12 ene
- 3 Min. de lectura
Actualizado: hace 6 días

No fue mala elección: fue abandono de tu diseño
Llamamos “mala elección” a lo que en realidad fue autoabandono. Decimos “me equivoqué” para no decir “me traicioné”.
Desde una mirada astroteológica, las elecciones no fallan por azar.Fallen cuando no nacen del eje del alma.
El error no estuvo en elegir, sino en desde dónde elegiste
Elegiste una pareja, un trabajo, una sociedad, una vida.Y con el tiempo dolió.
Entonces aparece la narrativa cómoda:— “No supe elegir”— “Siempre me equivoco”— “Tengo mala suerte en esto”
Pero hay una verdad más profunda: no elegiste desde tu diseño.Elegiste desde el miedo, la carencia o la necesidad de pertenecer.
Cuando el miedo dirige, el alma paga
Muchas elecciones “malas” fueron, en realidad, defensivas:
elegiste lo seguro, no lo verdadero
elegiste lo conocido, no lo coherente
elegiste ser aceptado, no ser fiel
elegiste aliviar la soledad, no honrar tu eje
El alma entiende la defensa, pero no puede prosperar dentro de ella.
Por eso lo que empieza como alivio termina como peso.
El patrón que se repite no es la persona: es la desconexión
Cambias de escenario, pero la historia se repite. Cambias de nombre, de ciudad, de rol.Y vuelve el mismo dolor con distinto rostro.
No porque el mundo sea igual, sino porque tú sigues eligiendo desde el mismo lugar interno.
Cuando no estás conectado con tu diseño:
te atrae lo que confirma tu herida
confundes intensidad con verdad
interpretas familiaridad como destino
Y luego llamas “error” a lo que fue fidelidad al miedo.
El diseño del alma no negocia por comodidad
Desde la astroteología, cada alma porta un orden. Un lugar.Una función.
Ese orden no se adapta a:
mandatos familiares
expectativas sociales
roles aprendidos
pactos de supervivencia
Puedes ignorarlo un tiempo.Pero el precio llega.
No como castigo. Como consecuencia.
Elegir mal duele menos que admitir que te abandonaste
Aceptar “me equivoqué” duele. Aceptar “no fui fiel a mí” duele más.
Porque implica responsabilidad.Implica reconocer que sabías. Que hubo señales. Que hubo incomodidad temprana que decidiste callar.
La vida no te empujó. Tú cediste.
El alma no pide perfección, pide coherencia
No se trata de elegir siempre bien.Se trata de no elegir en contra de ti.
Cuando eliges desde tu diseño:
no todo es fácil
no todo es cómodo
no todo es inmediato
Pero hay paz estructural.
Cuando eliges desde el abandono:
todo parece posible al inicio
todo pesa después
Porque la vida no puede sostener lo que el alma no respalda.
Recuperar el diseño cambia la forma de elegir
Volver al diseño no es místico.Es honesto.
Es preguntarte antes de elegir:
¿esto me expande o me reduce?
¿esto honra lo que soy o lo tapa?
¿esto nace del eje o del miedo?
Elegir desde el diseño no garantiza aplausos.Garantiza integridad.
Y esa integridad es la base de cualquier vida que no termine doliendo.
Para cerrar: nombra la verdad para poder cambiarla
No fue mala elección. Fue abandono de tu diseño.
Y mientras sigas culpando a la decisiónsin revisar desde dónde decides,la historia se repetirá.
El día que dejes de elegir para sobreviviry empieces a elegir para ser,las decisiones cambian.
No porque el mundo sea distinto.Sino porque tú, por fin, estás en tu lugar.
Para conocer tu Diseño dale clik

Comentarios